Herbario de la demora (100 pensamientos)
Serie de 100 dibujos, tinta sobre papel
14.8 x 21 cm c/u (papel), 18 x 26 cm c/u (encapsulado)
2022
La serie parte del encuentro fortuito con una planta de Pensamiento (Viola × wittrockiana) que apareció en mi jardín de manera aparentemente espontánea. No había sido sembrada deliberadamente, posiblemente llegó transportada por el aire o mezclada entre la tierra adquirida y utilizada mi jardín. Ese encuentro inesperado fue el punto de partida para una investigación sobre la planta, para aprender de sus cuidados y sobre la doble condición contenida en su nombre: pensamiento como organismo vegetal y como actividad de la mente.
Los dibujos fueron concebidos digitalmente y realizados en tinta sobre papel mediante una máquina de Control Numérico por Computadora (CNC). Cada imagen parte de una observación y de una traducción de la forma vegetal a instrucciones que posteriormente ejecuta la máquina. El procedimiento introduce una relación entre observación, dibujo, programación y automatización, donde la mano que dibuja no desaparece, sino que se desplaza hacia otro tipo de gesto, aquel que consiste en diseñar las condiciones para que una máquina produzca una imagen.
El título Herbario de la demora alude a una temporalidad que se encuentra entre la observación de una planta y la producción de su imagen. Un herbario tradicional busca conservar un espécimen mediante su representación o preservación. Aquí, en cambio, la imagen surge de un proceso en el que mirar, demorarse, traducir, programar y dibujar requieren dejar que el tiempo pase. La demora no es únicamente una espera entre dos acontecimientos, sino una condición para que algo pueda ser observado.
La relación con el herbario también se extiende a la forma material de las piezas. Cada dibujo está encapsulado en acrílico, un dispositivo de conservación que, aunque distinto de las técnicas de preservación de los herbarios tradicionales, mantiene el principio de aislar y proteger un registro vegetal. Sobre el propio encapsulado se graba mediante láser información asociada a cada Pensamiento: la dirección URL de la imagen fotográfica utilizada como punto de partida para producir el dibujo digital, así como una breve descripción de la planta observada, como el color de sus pétalos, sus marcas particulares o la presencia de los llamados “bigotes”. Estos datos funcionan como una referencia contemporánea a las anotaciones que acompañan un espécimen de herbario, como son la información sobre su procedencia, identificación y características formales.
De esta manera, cada dibujo no conserva únicamente una imagen de la planta, sino también parte del proceso mediante el cual esa imagen fue producida. La referencia digital permite rastrear el origen de la fotografía que dio lugar al dibujo, mientras que la descripción formal registra aquello que fue observado en la planta. El encapsulado reúne así a la planta observada, la fotografía, la traducción digital, el dibujo realizado por la máquina y la información que permite volver sobre ese proceso.
La acción de dibujar cien Pensamientos introduce otra dimensión temporal. Aunque los dibujos parten de una misma especie (Viola × wittrockiana, que cuenta con más de 300 variedades conocidas), ninguno busca ser exactamente igual a otro. La serie oscila entre la necesidad de clasificar y la imposibilidad de agotar la diversidad de un organismo mediante su representación. Dibujar cien veces una misma planta no produce cien imágenes idénticas, sino que cada repetición se convierte en una nueva observación, una manera distinta de aproximarse a una forma vegetal que, aun siendo reconocible, puede manifestarse de múltiples maneras.
El Pensamiento es una planta híbrida, resultado de cruces entre distintas variedades de Viola. Su propia existencia cuestiona la separación estricta entre lo natural y lo construido. Es una forma vegetal producida también mediante intervención humana. Dibujarla mediante una máquina introduce otro nivel de hibridación, esta vez entre organismo, observación, código y herramienta. En este sentido, cada dibujo funciona como una especie de espécimen híbrido, es decir, es simultáneamente representación botánica, imagen producida digitalmente, dibujo ejecutado por una máquina y registro de una relación entre una persona y una planta.
La máquina CNC introduce un cuestionamiento más. El dibujo puede ser replicado porque sus instrucciones pueden volver a ejecutarse, pero la repetición no elimina la singularidad del proceso. Una imagen puede ser potencialmente reproducible y, al mismo tiempo, cada ejecución constituye un acontecimiento particular, incluso susceptible a que la máquina cometa errores de trazo, de dibujo. La obra se sitúa así entre lo único y lo múltiple, entre el original y su posibilidad de reproducción.
El herbario se convierte entonces menos en un inventario cerrado que en una forma de aproximación. Clasificar, describir y conservar no significa agotar aquello que se observa, sino producir nuevas formas de atención. La planta que apareció accidentalmente en mi jardín se convierte en una serie de imágenes, registros y observaciones que prolongan aquel encuentro inicial.
En Herbario de la demora, observar una planta se convierte así en una forma de pensar con ella. La imagen no intenta solamente representar al Pensamiento, sino prolongar el tiempo necesario para mirarlo, traducirlo y volver a producirlo. Lo que comenzó como una planta que apareció sin haber sido sembrada deliberadamente termina convirtiéndose en un archivo de cien aproximaciones a una misma forma de vida.